mayo 09, 2018

Víctor Vargas, el banquero que triplicó su fortuna con el chavismo y acercó Europa a la boliburguesía

 

Víctor Vargas Irausquín, de casi 70 años de edad, es presidente del Banco Occidental de Descuento (BOD) y propietario de Credicard junto a Bancaribe y Banco de Venezuela (33% cada uno), además de suegro de Luis Alfonso de Borbón, miembro de la realeza española. Ha sido muy cercano al Gobierno de Hugo Chávez y posteriormente al de Nicolás Maduro.

Egresado de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab), inició su carrera profesional como abogado en la década de los 70 e incursionó posteriormente en el sector financiero, con la creación del Banco Barinas en 1982. En 1991 creó la compañía Cartera de Inversiones Venezolanas, a través de la cual adquirió el BOD en 1994. En el año 2006 adquirió Corp Banca, institución financiera venezolana dirigida hasta entonces por el grupo chileno Corp Group, haciéndose definitiva la operación de fusión con el BOD en 2013.

En febrero de 2015 constituye el Grupo Financiero BOD, conformado por las entidades financieras BOD (Venezuela), Allbank (Panamá), BOI Bank (Antigua y Barbuda), BONV (Isla Curazao) y Bancamérica (República Dominicana). Además integran el grupo otras 12 compañías: BOD Valores Casa de Bolsa, Corp Casa de Bolsa, Plus Capital Markets, Plus Capital Markets, BOD Fondos Mutuales, Element Capital, La Occidental, Global Care, Salud Care, Planinsa, Pymefactoring RD y National Leasing.

Fue presidente de la Asociación Bancaria de Venezuela (ABV). Vargas es uno de los principales practicantes y promotor del polo en Venezuela y propietario del equipo Lechuza Caracas, presente en el circuito mundial de clubes. Entre sus palmares se encuentran la Whitney Cup en 2002 y 2007 y la Copa de Oro del Torneo Internacional de Sotogrande en 2013.

Un banquero chavista con 120 millones de euros en Suiza

El suegro de Luis Alfonso de Borbón estuvo en el punto de mira mundial por sus operaciones con la turbia filial suiza del banco HSBC.

Víctor Vargas ha sido el banquero consentido del chavismo, de hecho le decían "El banquero de Chávez", primero por Hugo Chávez y después por Nicolás Maduro y suegro de Luis Alfonso de Borbón, pero no ha podido evitar que lo vinculen con los “venezolanos sancionables”, cuyos visados, cuentas bancarias y propiedades fueron bloqueados por las autoridades de Estados Unidos en represalia por sus estrechas relaciones con el régimen bolivariano.

Cuando estalló el escándalo, circuló el rumor de que al padre de Margarita Vargas y consuegro de Carmen Martínez-Bordiú le habían revocado el visado norteamericano por su cercanía al Gobierno de Maduro, lo cual sería cierto, a pesar de los desmentidos y la desinformación oficial.

El multimillonario dueño y presidente del Banco Occidental de Descuento (BOD), la quinta entidad financiera más importante de Venezuela tenía casas en Caracas, Miami, Palm Beach, Nueva York y República Dominicana.

La familia Vargas nunca ha respondido en qué estado se encuentra la investigación de las cuentas que posee la familia en la filial suiza del banco HSBC. Univision, la cadena de televisión en español más grande de los Estados Unidos, reveló que el empresario es uno de los 60.000 clientes de todo el mundo y uno de los 1.138 venezolanos que han tenido cuentas en el HSBC. Los documentos obtenidos por Univision mostraron que, entre 2006 y 2007, el banquero, sus empresas y sus socios depositaron 132 millones de dólares (más de 120 millones de euros) en 29 cuentas de las que eran titulares o beneficiarios. Nada mal para un abogado que triplicó su fortuna durante el chavismo y que en una entrevista al diario The Wall Street Journal se definió como “un socialista en el sentido real de la palabra”.

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Según sus biógrafos, Vargas es un empresario ambicioso y astuto. Su amistad con el régimen de Hugo Chávez comenzó cuando se opuso a la huelga general de trabajadores y empresarios de 2002, por lo que el Gobierno bolivariano le otorgó la mayoría de los contratos petroleros (controla el 90 por ciento de los contratistas de esta industria), siendo ahora uno de los hombres más adinerados de Venezuela. Pero según el libreto de la novela "El Comandante" escrita por Moisés Naím, la amistad entre Vargas y Chávez venía desde que entre finales de los 80's y principios de los 90's el nativo de Sabaneta conspiraba. Testigo de excepción de estas actividades sería el sempiterno lugarteniente de Vargas, Diego Lepage.

“La gente escribe historias sobre mí diciendo que tengo un Ferrari, un avión y un yate”, dijo durante una entrevista en su residencia en el exclusivo barrio privado Country Club de Caracas. «No es verdad. Tengo tres aviones, dos yates y seis casas. ¡He sido rico toda mi vida!», añadió, omitiendo los caballos con los que suele jugar al polo en Sotogrande y Palm Beach (en 2009 murieron envenenados 21 animales de su equipo). Pero la rica de cuna era su primera esposa, gracias a quien levantó su imperio, haciéndolo surgir de la nada.

Lo cierto es que no siempre fue rico. Hijo de un médico y de una juez de la Corte Suprema de Justicia, ambos de clase media, Vargas se casó joven con Carmen Leonor Santaella, heredera de un pequeño imperio bancario, con la que tuvo tres hijos: María Victoria, Víctor José (fallecido) y María Margarita. Así comenzó su buena fortuna. En mayo de 2014, con un capital de 11.300 millones de dólares, el BOD, el banco de Vargas y del que su yerno Luis Alfonso es director suplente, ocupó el puesto número 1.422 en la lista Forbes de las 2.000 empresas más importantes del mundo. La única cuenta a nombre de esta entidad en el HSBC fue abierta en 2006 y tuvo un saldo máximo de 50.000 dólares. En cambio, el holding Cartera de Inversiones de Venezuela C. A., al que pertenece la entidad y que fue fundado por Vargas en 1990, alcanzó un monto de 17,1 millones de dólares; y otros 4,3 millones en seis cuentas del Banco del Orinoco. Otras empresas asociadas al grupo y de las cuales Vargas es propietario sumaron montos de 16 millones. Curiosamente, sus cuentas personales tuvieron un saldo negativo.

 

El abogado Luis Fraga, asesor legal del grupo BOD, reconoció entonces a Univision la existencia de las cuentas, pero aclaró que todas ellas estaban reportadas al Banco Central de Venezuela y que ya están cerradas. Sin embargo, el letrado desconoce adónde fueron transferidos los fondos. Respecto a la sospecha de posibles delitos de evasión fiscal, Fraga aclaró que todo venezolano tiene derecho a poseer cuentas bancarias en el extranjero y que “Suiza no es considerada un paraíso fiscal en Venezuela”.

Padre a los 61 años

El excéntrico banquero y petrolero se mueve como pez en el agua con los revolucionarios chavistas y con la nobleza europea. Hasta le puso un toque aristocrático a su nombre desde que su hija Margarita se casó en 2004 con el bisnieto del general Francisco Franco. Ahora ha incorporado a su nombre un “de” y su segundo apellido, presentándose como Víctor de Vargas e Irausquín, solo faltándole un título de nobleza.

Tras una larga y mediática batalla judicial, el empresario se separó de su primera esposa en 2013. Ahora su cónyuge es una mujer 30 años más joven que él y diseñadora de joyas, llamada María Beatriz Hernández. Juntos han tenido un heredero varón que hace las delicias del magnate venezolano. Ha nacido el sucesor de uno de los hombres más poderosos del chavismo.

El presidente del Banco Occidental de Descuento (BOD) Víctor Vargas Irausquín, ha sido señalado en varias oportunidades de apoyar al Gobierno del expresidente Hugo Chávez y posteriormente el de Nicolás Maduro.

Ahora se presenta en medio de una tragedia griega, similar a la surgida alrededor de Juan Carlos Escotet ante la Comunidad Europea y como adversario y víctima del régimen, mismo del que los boliburgueses utilizan los servicios de banqueros para el lavado.

La revolución del suegro banquero del bisnieto del Generalísimo

La conservadora sociedad madrileña ha recibido con estupor estas noticias : Vargas apoya con su fortuna al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha tenido un hijo con una joven diseñadora de joyas, sin estar casado y ha comprado por 140 millones de euros un grupo de comunicación para ponerlo al servicio dl régimen.

Cuando el famoso banquero Víctor Vargas visitó la Cadena Capriles quedó impresionado. Su redacción en Caracas, una de las más modernas de América Latina, integra tres periódicos, varias revistas y sus ediciones digitales. Lo nunca visto para unos ojos neófitos en el mercado de los medios, acostumbrados a los grandes placeres de la dolce vita.

Periodismo puro que nunca había interesado al suegro de Luis Alfonso de Borbón, al que sólo le gustaba hasta la fecha aparecer en la revista "Hola" o en las publicaciones especializadas en polo, su gran pasión al margen del dinero. Sin embargo, las cosas han cambiado. Por algo Vargas se mutó el nombre antes de ingresar en la élite de la sangre azul, de la mano del duque de Anjou, también bisnieto del dictador Franco. De un plumazo, pasó de ser Víctor Vargas a Víctor José de Vargas e Irausquín.

Razones tenía para ese arranque snob. Luis Alfonso de Borbón pretendiente legitimista al trono de Francia, necesitaba un padre a la altura de su título y no sólo un suegro rico. Algo que incrementó la ambición de don Víctor, en la actualidad banquero de Maduro a tenor de sus últimos movimientos. Una ambición que se extrapola también al terreno sentimental.

Separado pero no divorciado de Leonor Santaella, madre de Margarita y María Victoria, sus únicas hijas, Víctor Vargas tuvo un niño con la diseñadora de joyas e ingeniera María Beatriz Hernández. Una treintañera con la que convive desde que su matrimonio hiciera aguas.

 

A pesar del nacimiento de su delfín, aspirante también a heredar una fortuna de 1.200 millones a repartir ahora entre tres, el magnate, cuyos contactos se los debe a la familia de su ex, tiene una relación estrecha con Luis Alfonso. Es más, trabajan juntos, ya que el duque de Anjou es director suplente del banco de su suegro.

Cuando se casó con Margarita de Vargas en 2004, el joven ya llevaba 15 años huérfano de padre. Por eso, Luis Alfonso se abrazó a los Vargas con fuerza al casarse con Margarita. La pérdida de su padre se sumaba a la de su hermano Fran, muerto en otro accidente de tráfico hace unos 30 años atrás.

Víctor Vargas, por su parte, que también conocía de cerca la desgracia debido a la muerte de su único hijo varón por una infección a los 18 años, se unió mucho a su yerno, hasta entonces un joven solitario, criado por su abuela, Emmanuela Dampierre, ante una madre ausente, Carmen Martínez-Bordiú, que ya había rehecho su vida con distintos hombres.

Víctor de Vargas, en un ascenso sin freno a la cúspide chavista, ha rejuvenecido y eso se palpa en sus nuevas transacciones. Además, tiene en su yerno a su máximo ayudante y confidente. Tras su última paternidad, Vargas ha adquirido por 140 millones de dólares la Cadena Capriles a través de una empresa de gestión de capitales familiares en conflicto. La operación se llevó a cabo en la isla de Curaçao a través de testaferros. Una ley chavista impide a los bancos participar en los medios, pero fue la alta jerarquía del chavismo la que le pidió que se hiciera con los diarios más importantes: Últimas Noticias y El Mundo.

Tras varios meses de burocracia, los nuevos dueños aterrizaron en la Cadena Capriles, que no tiene nada que ver con el líder opositor, pero son primos. Sus periodistas supieron que todo cambiaría cuando vieron cómo la diputada chavista Desirée Santos se incorporaba entonces al mando. Todo ello sin Vargas, que se hizo representar por sus abogados. No estaba, pero movía los hilos al ritmo que se marcaba desde el Palacio de Miraflores: Vargas, dueño del Banco Occidental de Descuento (BOD) “le pidió al entonces director de Cadena Capriles, Omar Lugo, que se portara bien con el gobierno”, señala una fuente confiable.

Propaganda roja rojita

Días más tarde, Maduro apareció enfurecido en televisión cargando contra El Mundo por una portada que no le gustó, ordenando su boicoteo y enfatizando la «perfidia» de sus nuevos dueños. “Vargas se asustó porque Maduro no le atendía el teléfono y mandó a botar a Lugo”, desvela la misma fuente. El chavismo ha acelerado la búsqueda de la hegemonía comunicacional, asfixiando a los pocos medios independientes y comprando la única televisión crítica, además de la Cadena Capriles.

Vargas, dueño del BOD, demostró con su reacción que es un camaleón de los negocios capaz de mutarse en rojo cuando opera en Venezuela, en azul en la Europa de las fiestas Reales y en blanco, el color de su equipo de polo Las Lechuzas de Caracas, en EEUU.

Por eso ostenta sus riquezas, entre las que incluye una famosa mansión en Palm Beach de 70 millones- que debió abandonar cuando le cancelaron la visa norteamericana, el avión ejecutivo más caro del mundo, el Gulftstream G550, otra finca en Venezuela a la que accede en helicóptero y por donde transita oro, diamantes y Coltan, un penthouse en Caracas, otro apartamento de lujo en Nueva York, su magnífica cuadra para practicar polo en Sotogrande...

Sus compañeros de estudios en la universidad le recuerdan como un joven ambicioso de una familia de la clase acomodada caraqueña. Fue su primera mujer, Carmen Leonor Santaella, alias Nonón, quien le abrió las puertas. “Tenía un Alfa Romeo que le había regalado ella. Su comportamiento ya le delataba en aquellos tiempos.

El resto de su historia es muy conocida: se casó con Leonor, desembarcó como un marine en los negocios, creció económicamente hasta que se divorció de la mujer que le hizo rico, bendijo el matrimonio de su hija con la Realeza española con una megafiesta que todavía se recuerda en Santo Domingo y se unió con una joven a la que le dobla la edad.

Hace poco se ha conocido en Caracas que el divorcio concedido a Vargas fue anulado por el Supremo. De esta forma se abriría un nuevo laberinto jurídico del que se puede beneficiar Santaella. Escándalos que no desentonan en Europa. Desde la boda Borbón y Vargas, con las bachatas de Juan Luis Guerra como música de fondo, el suegro exhibió su poder: funcionarios chavistas junto al líder de la oposición entonces, Manuel Rosales, hoy de regreso en Venezuela y aliado al régimen.

En paralelo, mucho dinero, que se ha afianzado tras permitir el gobierno la fusión de sus dos bancos: BOD y Corp Banca. Algo que llevaba intentando desde hacía cinco años, pero que el propio Chávez había paralizado. Hoy, tras intervenir en la compra de la Cadena Capriles, la unión bancaria se ha acelerado de forma vertiginosa.

La Venezuela sabe que Chávez y Vargas también tuvieron desencuentros, pese al firme apoyo que el banquero proporcionó al líder durante la huelga petrolera de 2002, un jaque que le acercó al abismo. Vargas comenzó a moverse como pez en el agua entre los chavistas. Y es que a los pocos bancos privados venezolanos que mantienen buenas relaciones con el Gobierno les va muy bien.

Vargas acrecentó su fortuna como intermediario en la compra y reventa de bonos de la deuda argentina e intentó adquirir el Banco de Venezuela, perteneciente al grupo español Santander, pero el comandante quiso que lo controlara el Estado.

A la muerte de Chávez, la búsqueda de la hegemonía comunicacional de Maduro ha devuelto a Vargas a la primera línea. El magnate, que hace cuatro años aseguraba no tener inquietudes políticas («no soy político, soy banquero», decía), ha tenido que bailar con la más fea para no frenar su ascenso. Mientras otros empresarios huyen de Venezuela, él se queda. Porque al otro lado del Atlántico ya está su hijo Luis Alfonso.

El suegro de Luis Alfonso, de banquero de Chávez a perseguido

Es el presidente del Banco Occidental de Descuento (BOD), uno de lo más importantes de Venezuela, aunque en España es conocido por ser el suegro de Luis Alfonso de Borbón . Víctor Vargas Irausquín y una fortuna valorada en más de 1.000 millones de dólares. Un dinero que ha amasado gracias al sector financiero en el que comenzó en el año 1982 llegando a ser, años más tarde, presidente de la Asociación Bancaria de Venezuela .

La ruptura del matrimonio puso al banquero en la cuerda floja con sus primogénitos. La mujer de Luis Alfonso de Borbón cortó todo tipo de comunicación con su padre, muy enfadada por la situación, y por la aparición de una tercera persona en la vida de su progenitor: María Beatriz Hernández. La hermosa venezolana, 30 años más joven, es al día de hoy la actual mujer de Víctor Vargas.

Junto a ella tiene otros dos hijos: Víctor Simón y María Guadalupe. El niño vino a paliar la muerte de Víctor José, el único varón que habían tenido el banquero y con su primera esposa Carmen, fallecido en 1999 a los 19 años, víctima de una infección. Por su parte, la niña vino al mundo de manera prematura y tuvo que estar ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en una prestigiosa clínica de Florida (Estados Unidos). Allí es donde residía toda la familia en una lujosa mansión, aunque también pasan buena parte del año en su residencia en el exclusivo barrio privado Country Club de Caracas. En total Víctor Vargas suma seis propiedades, tres aviones y dos yates.

 

Margarita Vargas volvió a retomar la relación con su padre en 2015 cuando ambos coincidieron con sus respectivas parejas e hijos en el Torneo Internacional de Polo de Sotogrande. Desde entonces el abismo que había entre ellos ha desaparecido. Los duques de Anjou han recibido siempre las noticias de las acciones del gobierno de Nicolás Maduro en contra de su padre, periódicamente.

Al parecer a Vargas no le importa asumir los riesgos y consecuencias de negociar para mantener sus privilegios y seguir siendo "El Banquero" del régimen. @Info_NotiVzla

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