enero 17, 2018

La ‘chamba juvenil’ de Carlos Vargas

 

La sumisión y el agasajo político se extendieron como alfombra y permitieron la llegada de Carlos Vargas a su cargo como Superintendente de Criptomonedas. Antes se decía afecto de El Aissami y luego de Cabello, lo cierto sería que el principal aval de su designación es que habla inglés y realizó estudios de postgrado, un raro espécimen entre los autodidactas del régimen.
Como una invitación al banquete de negocios, Vargas no deja de convidar a sus amigos a registrarse en la fallida plataforma de la Superintendencia de Criptomonedas. Los invitados son mayoritariamente miembros del programa ‘Chamba Juvenil’, tan ‘curtidos’ en el tema como el Superintendente blockchain, que sabe mucho de monedas, mucho más que de ‘cripto’.
La mesa está servida para que se remojen capitales en astronómicas operaciones, de las que el superintendente tendrá seguramente en algún momento que rendir cuentas.

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