febrero 16, 2017

El megrafradude de banqueros entre 2009 y 2011

 

Tomado de http://www.cuentasclarasdigital.org/jueza-susana-barreiros-la-defensora-de-los-banqueros-boliburgueses/

El mega fraude contra la nación cometido entre 2009 y 2011 por mas de 21 bancos, 50 casas de Bolsa y 7 aseguradoras, le costò a la nación alrededor de 60 mil millones de dolares, según cálculos plasmados en la denuncia que hizo el diputado Ismael Garcìa en su momento ante la Fiscal General de la República.

A diferencia de la crisis bancaria de 1994, los fondos que se perdieron en esta ocasión – o mejor dicho, se robaron – en su mayor parte no pertenecían a ahorristas sino al Estado venezolano.

El 80% de los fondos involucrados correspondía a recursos de los presupuestos de organismos públicos que habían sido depositados – vía soborno – por altos funcionarios responsables de las finanzas como el propio tesorero nacional, y otros siguiendo instrucciones de ministros, directores, gobernadores y alcaldes corrompidos.

Entre los bancos protagonistas del mega fraude destacaron Canarias, Banpro, Baninvest, Real, Inverunión, Del Sol, Helm Bank de Venezuela, Bancoro, Banvalor y Casa Propia.

A travès de ilegales operaciones en torno al diferencial cambiario, los dueños de esos bancos surgidos a la sombra de la autodenominada revoluciòn bolivariana y por lo tanto conocidos popularmente como boli-burgueses, obtuvieron multi millonarias ganancias que inmediatamente pasaron a engrosar sus cuentas personales en bancos internacionales como Barclays, Lehman Brothers, Calyon, Welstb AG, AB Svensk Expotkredit Sek, HSBC Bank USA, Credit Suisse, Deustche Bank AG FLR, Dresdner Bank AG, ING Bank NV, Morgan Stanley, BNP Paribas, JP Morgan, Compagnie Bancaire Helvétique SA (CBH), Banca della Svizzera Italiana (BSI), Julius Baer, Societe General en Mejico y Banca Privada de Andorra (BPA), entre otros.

Los nuevos banqueros o seudo banqueros, para ser mas precisos, estructuraron una red de casas de bolsa, sociedades de corretaje, aseguradoras y empresas de maletìn para, con los depósitos de fondos del Estado y abusando del sistema de control de cambio de la moneda, ponerle la mano a fortunas de dimensiones colosales. Es lo que llamaban eufemìsticamente, hacerse rico en base a “ganancias con el diferencial cambiario”.

Para ello utilizaron todo tipo de instrumentos financieros como bonos, notas estructuradas, fideicomisos, certificados, autopréstamos y créditos a empresas de maletín, entre otros.

Los nombres de los principales responsables de lo que constituye uno de los mayores fraudes en la historia de las finanzas, ya se conocen: Ricardo Fernàndez Barrueco, Cèsar Camejo Blanco, Arné Chacón Jaramillo, Pedro Torres Ciliberto, Gonzalo Tirado Yépez, Juan F. Lara Fernández, Tomás A. Vásquez Estrella, José L. Pichardo Salazar, Tommaso O. Ventresca Latorre, Andrés J. Delgado Almoguera, Orlando Suàrez Contramaestre, Luis Suàrez Montenegro, Rolando J. Araujo Pisan, Carlos S Ponce Fuentes y Álvaro Gorrín Ramos, entre otros.

En su mayoría huyeron del país y aunque en un principio estuvieron solicitados por Interpol, las respectivas alertas rojas desaparecieron por decisión de la directiva de esa organización policial internacional con sede en Lyon, Francia, que utilizó el sorprendente pretexto de una supuesta persecución política del régimen contra los banqueros boliburgueses, para suspender la medida. Es decir, individuos que no habían manifestado jamas ninguna critica al gobierno de Hugo Chavez, sino que por el contrario, eran ardientes defensores públicos del mismo – para ejemplo un botón: Pedro Torres Ciliberto – pasaron de la noche a la mañana a ser insignes representantes de la oposición venezolana, según Interpol. En todas partes se cuecen habas, como dice el refrán español.

Sin embargo, los banqueros boliburgueses no desfalcaron al país por si solos. Contaron con la complicidad de altos funcionarios que colocaron los dineros públicos en esos bancos privados de alto riesgo.

Estos altos funcionarios no tenían ningún conocimiento financiero, mucho menos de altas finanzas publicas. Sin embargo, eso no constituyò problema alguno para que permanecieran durante años en el cargo, enriqueciéndose. Rápidamente surgieron asesores y operadores: Moris Beracha, Francisco Illaramendi, Leonardo Gonzàlez Dellàn, Adriàn Velàsquez (alias Guarapiche), Charles Henry de Beaumont y Luis Alfonso Oberto, entre otros.

Todos fungieron de puente con los banqueros boliburgueses y asesoraron a los nuevos funcionarios entre ellos a varios ministros de Finanzas como Rafael Isea, al directorio del Banco Central, a la SUDEBAN, la SUDEASEG y la Comisión Nacional de Valores (CNV), instituciones que, en el mejor de los casos, no cumplieron con su deber de supervisiòn. Con la excepción de la CNV, en la cual Antonio Márquez y Mario R. Dickson Gutiérrez, ex presidente y ex directivo respectivamente, estuvieron detenidos, ningún otro alto funcionario fue llamado a declarar ni siquiera como testigo por el Ministerio Pùblico, dentro de la investigación solicitada por el propio Hugo Chàvez en noviembre de 2009, cuando el escándalo ya era inocultable.

Se detuvo y abriò juicio a Ricardo Fernández Barrueco, César Daniel Camejo Blanco, Arné Chacón Jaramillo, Freddy Gómez Rangel y José Camacho Uzcátegui y quince directivos màs, acusados por diferentes delitos, entre ellos, distracción de fondos, aprovechamiento fraudulento de fondos públicos, publicación de información financiera falsa y asociación para delinquir.

Sorpresivamente, la noche del sàbado 29 de diciembre de 2012, cuando los venezolanos se preparaban para despedir el año, los veinte ex directivos de las instituciones financieras intervenidas o liquidadas que estaban siendo procesados quedaron en libertad bajo medidas cautelares por orden de los tribunales 5, 11 y 28 de Juicio del Área Metropolitana de Caracas, este ultimo presidido por la jueza Susana Barreiros.

Quedaron en libertad condicional –según un comunicado– 17 directivos de bancos y casas de bolsa, aunque fuentes judiciales aseguraron en el momento que los liberados fueron 20 y que entre ellos también figuraba Arné Chacón, directivo del extinto Banco Real y hermano del ex ministro del Interior, Jesse Chacón. Sin embargo, su nombre no apareció en la comunicación oficial .

Dos semanas después, el banquero César Camejo Blanco, ex presidente de Casa Propia, que había sido detenido en un aeropuerto en enero de 2011, también obtuvo libertad condicional bajo medidas cautelares de régimen de presentación ante el tribunal cada 8 días, prohibición de salida del país y de emitir declaraciones a la prensa.

El 27 de marzo de 2013, en plena Semana Santa, de nuevo la juez Susana Barreiros, decidió la liberación de Ricardo Fernández Barrueco, uno de los últimos banqueros que permanecía detenido. Al igual que en los casos anteriores, en teoría, el proceso en su contra continúa y tiene prohibición de salida del país.

La mayoría de los indiciados obtuvieron la libertad condicional en dos fechas emblemáticas: la vìspera de año nuevo de 2012, con un Chávez moribundo en Cuba, y la Semana Santa de 2013 cuando Venezuela aún velaba sus restos.

Nada màs se ha sabido de ninguno de los juicios pendientes y, por el contrario, si se ha visto a varios de los banqueros liberados no solo circulando libremente en el exterior y por el territorio nacional sino emprendiendo nuevos negocios con el gobierno de Nicolàs Maduro. Algunos de ellos han recuperado bienes y capitales como es el caso de Julio Herrera Velutini, gracias a la diligencia del ex presidente de Fogade, David Alastre.

Caso César Daniel Camejo Blanco el 23 de enero de 2011 es detenido en el aeropuerto de Maiquetía, cuando intentaba huir hacia Costa Rica, el pseudobanquero venezolano-americano de origen colombiano, César Daniel Camejo Blanco, presidente de CASA PROPIA Entidad de Ahorro y Préstamo.
Al día siguiente, Luis Ángel Navas Chueco, gerente administrativo de CASA PROPIA, fue hallado muerto en su residencia de Barquisimeto. Junto al cuerpo se encontraron dos cartas: En una se despedía de su familia y en la otra explicaba las razones de su suicidio. Temeroso de ir a prisión, manifestaba que “los altos ejecutivos de CASA PROPIA habían arruinado su vida”.
El Tribunal de Control competente, dictó medida privativa de libertad y medida de aseguramiento sobre los bienes de César Daniel Camejo Blanco, en base a los graves delitos cometidos por el ex constructor y contratista , devenido súbitamente en banquero, al frente de CASA PROPIA desde 2009: Distracción de los fondos de 200.000 ahorristas, aprobación indebida de créditos, publicación de información financiera falsa y asociación para delinquir. Graves delitos violatorios de la Ley General de Bancos y Otras Instituciones Financieras y de la Ley Orgánica Contra la Delincuencia Organizada.

De contratista a pseudobanquero
César Camejo Manrique, padre del detenido, es un empresario del sector de la construcción de Monagas que en 2001 decide dejar la empresa en manos de su hijo César Daniel Camejo. Este a su vez, se asocia con el Gobernador de Anzoátegui David De Lima y con el presidente del Fondo de Desarrollo Urbano (FONDUR) General Cruz Weffer, llegando a percibir más de 200 millones de dólares en contratos.
Camejo Blanco continúa los negociados con FONDUR con el nuevo presidente Rafael Grusca, con el cual también se asocia. Este es interpelado en la Asamblea Nacional en varias ocasiones debido a numerosas denuncias sobre presuntas estafas en la construcción de viviendas de interés social en diferentes zonas del país a cargo del instituto público.
Súbitamente César Daniel Camejo ingresa al mundo financiero como accionista y directivo de BANORTE, banco presidido por Carlos Gill, que posteriormente también sería intervenido. Comienza negocios con Seguros Avila a través de su presidente y dueño, Ramón Rodríguez.
Vende sus acciones en BANORTE y se asocia con Angel Buenaño en la Casa de Bolsa BNH y con Plani Corp, esta última vinculada al Banco Real (Julio Herrera Velutini y Arné Chacón)

Los signos de riqueza súbita eran más que evidentes: Compra un avión privado con su socio Rafael Dávila, posteriormente detenido por una investigacion de drogas. El avión figura entre los bienes incautados por la Oficina Nacional Antidrogas (ONA).
Se muda de un apartamento alquilado en la urbanización Campo Alegre de Caracas a una mansión que compra a Diego Arria en el Country Club de esa misma ciudad. En el proceso de mudanza le comenta a un vecino: “La única manera de soportar vivir en este paisíto es en el Country Club”. Un comentario de lo más boliburgués. Aunque paradójicamente, unos años antes, había sido atracado en las cercanías del Country Club y despojado de casi 1 millón de dólares en efectivo que portaba .
Con la liquidez obtenida en las últimas operaciones y un préstamo de 40 millones de dólares de Moris Beracha y Francisco Illaramendi (actualmente preso en USA por estafa ), otros de sus socios, quienes lo desviaban del Fondo de Pensiones de PDVSA, compra CASA PROPIA Entidad de Ahorro y Préstamo por unos 100 millones de dólares.
A través de la estructura de esta institución logra montar el entramado financiero que lo llevaría a apoderarse de cientos de millones de dólares provenientes de colocaciones del sector público.
Las herramientas utilizadas: Compra de bonos en dólares del Estado, especulación financiera, lavado de dinero
Una vez que asume el control administrativo de CASA PROPIA, César Camejo continúa captando dinero por medio de colocaciones. Luego, violando todas las leyes y disposiciones al respecto, a través de autopréstamos a empresas de fachada y empresas prestadas realcionadas con él y sus socios, obtiene millonarias ganancias con las cuales, entre otras cosas, completa el pago de la adquisición de esa institución financiera
El descaro es tal que incluso utilizan el nombre y la data de empresas que nunca habian solicitado tales préstamos, clientes de CASA PROPIA . Aducen “errores” y retiran el dinero del préstamo de las cuentas de dichas empresas logrando así “lavar” los fondos que luego se apropian.

El pseudobanquero aprovechó para sacar millones de dólares hacia paraísos fiscales a traves de un fideicomiso creado conjuntamente con Seguros Banvalor, propiedad de los hermanos Leopoldo y Gabriel Castillo Bozo (actualmente se encuentran prófugos de la justicia y el gobierno de USA les retiró las visas) y de la Casa de Bolsa BNH.
El mecanismo era el siguiente:
CASA PROPIA captaba el dinero en bolívares .  Seguros Banvalor abría un fideicomiso por ese monto en bolívares que luego eran entregados a través de créditos a un listado de empresas relacionadas con César Camejo y sus socios. Posteriormente liquidaban estos autopréstamos por medio de instrumentos financieros de la Casa de Bolsa BNH para convertirlos en dólares y transferirlos a bancos en paraísos fiscales como por ejemplo, el Davos International Bank de Antigua y Barbuda. Una vez “lavados” los fondos eran transferidos a otras instituciones financieras como el Credit Suisse.
Casualmente también en Antigua operaba el Stanford Bank cuya sucursal en Venezuela fue intervenida en febrero del 2009
El hueco detectado en CASA PROPIA en el momento de la intervención fue de 900 millones de dólares.

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